Varias personas me han estado escribiendo para comentarme sobre los desafíos a los que se están enfrentando.
Y me ha llamado la atención que algunas personas están viviendo momentos económicos complicados.
Se perfectamente lo que es eso, porque en algún momento yo también he pasado por ahí. A veces, cualquier cambio evolutivo te sacude bien fuerte.
Pero el tema no es quedarse lamiéndose las heridas por dolorosas que sean, sino tomar acción hacia donde tu sabiduría te indique.
Y no según la lógica, que es la más “loca” de nuestras consejeras.
Creemos que es lógico no gastar, ahorrar, no salir y nos encerramos en una vida aún más escasa y carente.
Pero si no hacemos algo, si no rompemos la dinámica, el mes que viene todo seguirá igual y al otro. Y quizás así hasta ¡vete a saber cuando!
A veces gastas en cosas superfluas y sin embargo, otras veces dejas escapar por miedo a gastar aquello que puede cambiarte la vida.
Actuar con sabiduría, desde nuestra coherencia es la mejor de las posturas, porque no existen las actitudes buenas ni malas, sino coherentes contigo o no.
Pero tengo una buena noticia: actuar con sabiduría es fácil y al alcance de todos, si sabes cómo.